De producir para vender a producir… para producir

Cradle to Cradle

Por Grupo de Investigación SWIT, EGADE Monterrey. Sept 2015

¿Es posible transformar la fabricación de productos orientados a la venta a productos orientados a su propia recuperación en el futuro? Esta situación suena utópica, hasta irracional, al menos bajo la misma perspectiva financiera que ha dominado el planeta por más de 200 años.

El concepto “Cradle to Cradle” –de la cuna a la cuna– propone precisamente esto: el diseño de productos que, una vez que salgan de la línea de producción y se distribuyan al consumidor, puedan volver a sus orígenes.

Esta circularidad ha emergido como un nuevo horizonte de la sostenibilidad. Inventado en la década de 1970 por Walter R. Stahel y popularizado por William McDonough y Michael Braungart en su libro de 2002, el Cradle to Cradle es uno de los ejes de la economía circular en el siglo XXI.

En Cradle to Cradle, todas las entradas y salidas de materiales de los procesos se ven como nutrientes, ya sean técnicos o biológicos. Los nutrientes técnicos pueden ser reciclados o reutilizados sin perder calidad, mientras que los nutrientes biológicos son compostados o revalorizados para su consumo. En lugar de reducir el consumo, los autores proponen centrarse en el propio diseño, revalorizando la mayoría de los residuos de la producción e insertándolos en otras cadenas hasta que todos, productos y residuos, entren en un continuo circular de generación de valor.

Esto ya es una realidad, como demuestran estas cinco empresas que están llevando a cabo una economía verdaderamente circular:

  1. JBC Belgium. Es la primera tienda de moda de Bélgica en lanzar una colección básica con certificado C2C (Cradle to Cradle), un primer paso en su plan de desarrollar prendas cuyos materiales pueden ser reutilizados sin ninguna merma en la calidad.
  1. Lauffenmühle. Esta empresa alemana ofrece un hilado textil ideal para ropa de trabajo. Sus nuevos productos textiles combinan fibras celulósicas derivadas de materia prima certificada FSC de madera y polímeros sintéticos hechos de plantas no utilizadas para el alimento.
  1. Herman Miller. La silla de oficina Aeron está diseñada para la preservación de los recursos naturales. Construida con materiales duraderos, reparables, y reciclables en un 94%, está diseñada para facilitar su desmontaje y reciclaje.
  1. Shaw Industries. Fabrica una alfombra de nylon 6, el único tipo de nylon con un ciclo de vida 100% circularizado. Mediante el uso de tecnología patentada, Evergreen Nylon Recycling convierte la alfombra de Nylon 6 de post-consumo en caprolactama, el componente básico de esta fibra. Este ciclo puede repetirse una y otra vez sin la pérdida de las propiedades estéticas o rendimiento de la fibra original.
  1. Estos pañales cuentan con insertos reutilizables que cubren el interior del pañal – llamado gPants — creando una parte reutilizable y una parte desechable. La parte desechable se lleva a una pila de composta casera en donde se degrada por 3 meses, para su posterior uso como fertilizante casero.

Como se observa en todos estos casos, hay una conciencia muy clara para recuperar los recursos naturales y al mismo tiempo diseñar y producir productos con características que generan un valor agregado.

alestra

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *