La naturaleza: un modelo milenario para la innovación

Innovation Nature

 

Rocío Gómez-Tagle Por Rocío Gómez-Tagle
Profesora de Tiempo Completo
EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey

En la extracción de la celulosa para la elaboración del papel, se descarta como desecho entre el 75 y el 80% de los árboles talados. Los granos de café suponen menos del 4% de la mata del café. Solo el 4% de la palma africana se convierte en aceite. Por cada kilo de tortilla se utiliza entre 7 y 9 litros de agua que esta contaminada en forma de nejayote… Los casos de desperdicio son innumerables tanto en la industria agrícola como en la manufacturera. ¿Como aprovechar estos recursos de forma efectiva? ¿Cómo lo hace la naturaleza?

La “innovación inspirada por la naturaleza” es un área del conocimiento que tiene sus bases en la biomimicry, que en español se ha traducido como biomímesis (de βιο –vida– y mimēsis / μίμησις –imitar–), “biomimética” o “biomimetismo”. Esta nueva disciplina estudia la naturaleza como fuente de inspiración, generando tecnologías innovadoras para resolver aquellos problemas humanos que la naturaleza ya ha resuelto, mediante los modelos de sistemas (mecánica), procesos (química) y elementos que imitan o se inspiran en ella.

Biomímesis es un enfoque de innovación que busca soluciones sostenibles a los retos humanos emulando las estrategias y patrones que han sido probados durante millones de años por la naturaleza. El objetivo es crear productos, servicios, procesos y políticas —nuevas formas de vida — que estén bien adaptados a la vida en la Tierra, con el fundamento de que la naturaleza es el único modelo que ha perdurado por millones de años.

La biomímesis también conlleva un compromiso con la ecología: de modo que la solución a los problemas ecológicos se encuentra en la optimización de la naturaleza, como por ejemplo, el modo de filtrar el aire, limpiar el agua y nutrir el suelo. Esto implicaría que los sistemas sociales humanos y económicos, al imitar las soluciones dadas por la naturaleza, estén subordinados al entorno y no al contrario.

La idea principal es que la naturaleza ya ha resuelto muchos de los problemas a los que nos estamos enfrentando. Los animales, las plantas y los microbios son ingenieros consumados. Después de miles de millones de años de investigación y desarrollo, los errores son ahora fósiles y lo que nos rodea son los secretos de la supervivencia.

Creo que las mayores innovaciones del siglo XXI vendrán por la intersección de la biología y la tecnología. Una nueva era está en ciernes”, Steve Jobs.

Entre otros retos a resolver por la humanidad tenemos temas a nivel de energía, agua, alimentos, medicina, vivienda, transportación y comunicación. Para todos ellos, la biomímesis propone alguna solución alternativa, generando oportunidades únicas y diferentes que resultan en emprendimientos sostenibles, riqueza sustentable y beneficio para los actuales habitantes del planeta y las generaciones futuras.

La biomímesis se resume en tres elementos:

  1. Naturaleza como modelo.
  2. Naturaleza como una forma de medición de resultados: la biomímesis utiliza un estándar ecológico, inspirado en la forma en que la naturaleza determina lo acertado de nuestras innovaciones.
  3. Naturaleza como un mentor: la biomímesis es una nueva forma de ver y dar valor a la naturaleza. Introduce una era en la que no nos basamos en lo que podemos extraer, sino en la forma en que podemos aprovechar lo que ya se ha extraído y reinsertarlo en la naturaleza.

Con el fin de profundizar en estos conceptos y su aplicación a los negocios, Janine Benyus, promotora de la biomímesis, ofrecerá su conferencia magistral durante el EGADE Business Summit, que tendrá lugar el 3 de noviembre en Monterrey.

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